tumamy

Historias e historietas sobre la vida de una mamá

Menudo tragoncete

tragonUna de las preocupaciones más grandes de una madre es la comida y, cuando tu hijo no come bien, debe ser horrible y desesperante.

Por suerte, Nano, ya desde bien pequeño, apuntaba maneras. Menuda desesperación tenía si no le daba la teta en ese mismo instante, ¡Qué tragoncete!

Cuando empezamos con los sólidos, no sólo comía estupendamente, sino que veíamos la expresión de su cara al tomar los cereales, la papilla de frutas y los purés que le preparaba su mami con mucho cariño. ¡Qué descubrimiento!, pensaría él… y por qué no se lo habíamos dado antes….

Fue fácil introducirle los sólidos y los trocitos, ni me acuerdo cómo lo hicimos. La primera vez que vi masticar un trocito de comida (no me acuerdo lo que era), parecía que llevaba toda su vida haciéndolo, incluso antes de nacer…. ¡impresionante! Con cada nuevo plato, su cara se iluminaba, se le ve comer con ganas y es un auténtico placer verle disfrutar así.

Es un monstruito come galletas, pero no me preocupa (de momento), pues aunque coma galletas, se que cenará igual de bien la verdura y, además como es un terremoto, lo quema todo. Para lo que come debería ser una bolita, bueno una bolona.

Hemos tenido mucha suerte, lo se, soy consciente de ello… y espero que siga siendo así de buen comedor el resto de su vida, da gusto da verle. ¡¡¡Ole mi niño!!!

Deja un comentario »

Lactancia

tumamyHasta que no te toca hacerlo, no te das cuenta que no es tan fácil como te dice la gente. Además de la cantidad de dudas que te vienen a la cabeza, la lactancia no sólo depende de tí, depende, también, del chiquitín al que estás alimentando.

Mi experiencia, que empezó en el hospital como la mayoría de las veces, fue buena en general, aunque los inicios no fueron nada fáciles.

En el hospital todo fue muy bien, te ayudan y te enseñan a hacerlo y, todo parece muy sencillo, todavía no había subido la leche, por lo que mi pecho tenía un tamaño normal.

Cuando llegamos a casa, fue otra cosa, mis pechos triplicaron su tamaño, además de ponerse duros como piedras, mi pobre chiquitín no podía comer. Menos mal que, mi marido, en una de sus locuras comprando cosas antes de que naciese Nano, compró unas pezoneras. Pensé que no me harían falta, pero el primer día en casa ya las estaba usando.

Mi posición era incómoda, no podía sentarme, Nano desde el principio ya apuntaba maneras, ¡Menudo tragón! La leche salía por todos lados, me sentía una vaca lechera … qué sensación… Al poco tiempo y, después de que Nano me tuviese cinco horas sin poder moverme porque solo quería estar enganchado, yo estaba desesperada, así que me fui al pediatra a ver que me aconsejaba. La pediatra me dijo algo que hizo que mi experiencia cambiase por completo. Me preguntó si tenía algo mejor que hacer que dar de comer a mi hijo, tras pensarlo un momento, le respondí que no y, desde ese momento, al darme cuenta que, en aquel momento lo único que importaba era Nano, empecé a disfrutarlo, a sentir ese vínculo tan especial que sólo había entre él y yo, nadie más.

En definitiva, si estás segura y convencida de dar el pecho a tu hijo, aunque al principio sea difícil, hay que tener paciencia, porque al final saldrá todo bien y, podrás disfrutar de esos momentos tan maravillosos, momentos en los que no existe nada más, solo tu hijo y tu.

Deja un comentario »

Mamá Oveja

La madre del cordero

CUESTIÓN DE MADRES

El blog de las madres, para las madres. ¡La maternidad compartida!

Mi mamá me mola

Historias de una Familia molona: blogterapia, planes molones y un poquito de "heart made" chulo de vez en cuando...

¡S.O.S Primerizas!

Blog basado en la experiencia de una madre primeriza.

Oriella Carolina

Bienvenidos!!

Planeando ser padres

Experiencias reales de padres primerizos

Escribir para decir estuve.

Un blog más, pero de otro ser. Que es feliz escribiendo y que por eso escribe.

regalosbabytu

Dinos lo que necesitas y lo creamos para ti

tumamy

Historias e historietas sobre la vida de una mamá